Educar la sexualidad humana es educar para la vida..
La Educación sexual humana integral en la sociedad: ella nos enseña a convivir saludable y armónicamente…
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*Por Hector Williams Zorrilla
Aspectos personales y sociales positivos que promueve una educación sexual integral:
1. Las personas aprenden a expresar sus sentimientos y emociones sexuales más sana y saludablemente. Solo este hecho promueve personas, parejas, matrimonios, y comunidades más felices y armónicas.
2. Las personas ejercen sus deseos, actitudes y conductas sexuales más responsablemente. Y al hacerlo, se quitan un peso psico-emocional de encima que permite que expresen su libido para el bienestar de todos, pero sin dañar a nadie.
3. Las personas tienen hijos, cuando realmente están preparadas física, emocional, psicológica, económica, social y culturalmente para hacerlo. Y entonces, crecer en familias saludables es una gran bendición para todas las descendencias familiares.
4. Las personas aprender a formar parejas románticas más sabia y responsablemente. Y se enamoran, porque enamorarse es la primera etapa o la puerta de entrada al amor romántico. Pero estas parejas, aprenden a transitar por las otras tres (3) etapas y entran por sus puertas sabiamente: la pasión, el romance-intimidad, y el compromiso.
5. Las personas forman familias más conscientes y estables. Porque saben, que traer otras vidas al mundo es la responsabilidad más elevada y digna que puede asumir un ser humano.
6. Las personas contribuyen con una sociedad más igualitaria, justa, y equitativa económicamente. Porque contribuyen para que la sociedad invierta sus recursos en obras que beneficien a toda la sociedad, y no “en cubrir huecos” de sus ciudadanos irresponsables. Cada vez que nace un/a niño/a, la sociedad necesita invertir en más escuelas, maestros, médicos y hospitales, viviendas, medios de transporte, la producción de más alimentos…
7. Permite dedicarle más atención a la estimulación sana y efectiva de los cerebros durante la niñez y la adolescencia. Y solo este hecho promueve el desarrollo y la prosperidad integrales de toda la sociedad. Las sociedades que prosperan, atienden, cuidan, y estimulan los cerebros de sus ciudadanos desde que son fetos en el vientre de la la madre, pero muy particularmente, los cerebros de la niñez y la adolescencia.
8. Permite que las personas se enfoquen en educarse, ahorrar dinero, y vivir más plenamente la vida en lo personal y social. Y se enfocan en vivir una vida planificada y en oden, no caótica, desordenada, y “una vida loca”.
9. Permite que las personas que eligen la paternidad/maternidad lo hagan con responsabilidad personal y social. Y la maternidad/paternidad responsable promueve una sociedad con menos abusos infantiles, menos negligencia infantil, y más niños/as felices y criados educados de manera que lo merecen.
10. Le quita los elementos del morbo, mitos y tabúes al tema de la sexualidad humana, y la coloca en el plano en donde tiene que estar: una expresión de la totalidad de ser humano.
“Sexo es lo que somos, no lo que hacemos”.
*El autor es psicólogo, profesor universitario y escritor

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